Publicado: 18 de Enero de 2016

El proyecto de este jardín vertical se planteó como solución altamente decorativa para evitar las vistas no deseadas desde una terraza, así como para evitar la vista desde el exterior. Fue un reto adaptar la estructura de soporte a la pérgola de acero inoxidable existente y que fuera efectiva para soportar del gran peso del conjunto una vez hidratado.
El resultado: un jardín vertical a dos caras, con plantaciones adaptadas a diferentes orientaciones y con un sistema de iluminación con leds, de diseño discreto y totalmente integrado en la estructura existente, con intensidad variable y controlable desde un mando a distancia.